El Lago de los Cisnes


El Lago de los Cisnes


PROLOGO

A orillas del Lago, la Princesa Odette recoge un día flores junto al lago, cuando aparece el brujo Von Rotbarth y la transforma en cisne. ACTO I El Patio del Castillo Se preparan las festividades para celebrar el inicio de la temporada de caza. La Reina entra para presentar a su hijo, el Príncipe Siegfried, llevando una ballesta. Ella anuncia que prepara un baile para festejar los veintiún años del príncipe y en la fiesta espera que el joven elija a su novia, De improviso, blancos cisnes se deslizan en lo alto y, tomando su ballesta, el príncipe los persigue en la noche. ACTO II Junto al Lago, a la luz de la Luna
Descubriendo los cisnes junto a un lago, el príncipe observa con admiración mientras un cisne se acerca y se transforma en una bella joven. La muchacha le cuenta que es la Princesa Odette y que el encantamiento de Rothbart sólo puede ser roto por alguien que le jure su amor. De pronto, Rothbart aparece y Siegfried intenta disparar al brujo, pero Odette le explica que si él lo alcanza, nunca podrá romperse el embrujo. Sigfried jura amor eterno a Odette; ella le advierte que si rompe su promesa, ella permanecerá para siempre siendo un cisne. Al amanecer, Odette regresa al lago y nuevamente se convierte en cisne. ACTO III Salón de Baile del Castillo Mientras el Príncipe baila su mente está llena con el recuerdo de Odette. Dos asistentes no invitados, Von Rothbart y su hija Odile, llegan disfrazados. Siegfried está asombrado por el parecido de Odile con su princesa cisne y Rothbart lo obliga a jurar que Odile es la amada que ha escogido, Mientras Rothbart y Odile vuelven a su lugar original, el príncipe se da cuenta que ha sido engañado. Odette y sus damas aparecen mientras Rothbart destruye el castillo ACTO IV Junto al Lago Odette perdona a Siegfried por su inconsciente traición y los amantes deciden permanecer unidos hasta la muerte. Rothbart, en su ira, levanta una tormenta, pero el amor de Odette y Siegfried demuestra ser más poderoso que su magia. Mientras la pareja se lanza al lago, Rothbart también es destruido.
 
COMO FUE CREADO "El Lago de los Cisnes"; significa el renacimiento del ballet romántico, que tuvo su auge entre los años 1830 y 1850, y cuyos mayores exponentes fueron"La Sylphide y ""Giselle&";. Las tres obras están basadas en una concepción romántica que presenta un conflicto emocional: el amor entre un hombre mortal y un ser sobrenatural. La primera producción de ";El Lago de los Cisnes" fue un completo fracaso. En 1875, Vladimir Begichev, director de los Teatros Imperiales, escribió el libreto con la colaboración de Vasili Geltser. La leyenda del cisne-mujer es muy antigua y bella, aparece con pequeñas diferencias en casi todas las mitologías de Oriente y Occidente. Ese mismo año Begichev comisiona a Peter I. Tchaikowsky para que escriba la partitura. Este, en una célebre carta a Rimsky-Korsakov, escribe: ”Acepté el trabajo, en parte porque necesitaba el dinero, y en parte porque hacía tiempo que quería ensayar mi mano en este tipo de música". Existe una leyenda teatral que dice que Tchaikowsky ya había escrito en 1871 un pequeño ballet para sus sobrinos con la música de ”El Lago de los Cisnes". La coreografía fue confiada a Werizel Reisigner, un maestro de baile austríaco de escaso talento, que abrumado por la música no convencional de Tchaikowsky, rechazó la concepción sinfónica y la cuidada armonía total de la partitura original y trató de adaptarla. El resultado de la triste intervención de Reisigner fue que la partitura se redujo a la tercera parte, reemplazada por trozos tomados de otros ballets de escaso valor musical. La orquesta fue dirigida por Ryabov, un experimentado director de ballet, pero tan limitado, que declaró que nunca había visto una partitura tan complicada. El público recibió con indiferencia su estreno, el 4 de marzo de 1877. Tres años después, el 13 de julio de 1880, nuevamente en Moscú, se volvió a presentar la obra, ahora con coreografía de Olaf Hansen, después maestro de baile en la Opera de París. Tampoco esta versión tuvo éxito, si embargo Hansen volvió a presentar una nueva versión el 28 de octubre de 1882, con Lydia Geiten como Odette, con el mismo resultado negativo de la producción anterior. Al morir Tchaikowsky el 6 de noviembre de 1893, hubo un interés general por revivir su obra, Sus óperas fueron repuestas por los Teatros Imperiales y otros privados; sus composiciones orquestales, muchas no exitosas en su momento, se escucharon en las orquestas sinfónicas por toda Rusia. El éxito de sus ballets, ";La Bella Durmiente" "Cascanueces" decidieron a Vsevolojsky, director del Teatro Imperial, a rendir un homenaje a la memoria del compositor desaparecido, ofreciendo el segundo acto de ";E] Lago de los Cisnes". Marius Petipa, coreógrafo oficial del teatro, confió la coreografía de este acto a su ayudante, Lev Ivanov quien ya había demostrado su capacidad en esta especialidad en "Cascanueces" en 1892. El estreno fue el 17 de febrero de 1895, interpretando el rol de Odette, Pierina Legnani, una excelente bailarina italiana, las preferidas de Petipa para sus producciones , La Legnani había debutado el año anterior en el Teatro Maryinsky en el ballet "La Cenicienta", en el cual presentó a los aficionados de San Petersburgo sus famosos 32 ";fouettés";. "Fouetté" es el giro vertiginoso en un solo pie, sin apoyo externo y con el impulso propio de la bailarina, sin que el otro pie toque el piso). El papel de Siegfried fue confiado, como era la tradición, al mejor bailarín ruso, Pavel Gerdt. La presentación de este acto tuvo una favorable acogida en el público, lo que hizo pensar a Petipa en montar el ballet completo en una nueva producción, con la colaboración de Ivanov. Riccardo Drigo, compositor de ballets como "`Talismán" y"La Flauta Mágica", entre otros, era en ese momento el director de orquesta del Teatro Maryinsky y fue comisionado por Petipa para revisar y editar la partitura. Drigo hizo un trabajo concienzudo, pero, por alguna razón, encontró necesario eliminar varios números de la obra y substituirlos por otras páginas de Tchaikowsky. Así, la variación de Odile fue con música de L'Espiegle"; (op. 72, núm. 12); agregó un trabajo de una serie de piezas para piano (op. 72) publicadas en 1893; incluyó el Valse Bluette (op. 72, núm. 1 l); "Un poco de Chopin" (op. 72) en el tercer acto, y también algunos pasajes suyos (para el grand pas de deux), tratando de que el resultado final fuera de naturaleza menos sinfónica que el original, dándole una mayor ligereza, lo que resultaría más atractivo para el público en general. Siempre se ha especulado en tomo a que coreógrafo, Petipa o Ivanov, creó cada parte del ballet. Algunos historiadores, erróneamente, llegaron a afirmar que la coreografía le corresponde en su totalidad a Petipa, debido a que éste hizo publicar en los créditos de algunos programas solamente su nombre. En la actualidad hay el consenso general de que Petipa coreografió el primer acto y la mayor parte del tercero, pues es notable el contraste coreográfico entre estos dos actos con el segundo y el cuarto. Las coreografías de Ivanov toman la escena como una sola entidad en las cuales la ballerina tiene una parte en que contribuye, sea bailando sola o con los cisnes hermanos, pero nunca dominando la escena, pues cada bailarín hace su contribución vital al todo. El éxito del estreno de la versión completa, se debió por sobre todo a la gran actuación de Pierina Legnani en el papel de Odette-Odite, uno de los más arduos del repertorio del ballet, pues desde el punto de vista dramático, requiere el púdico temblor y el estático abandono de la mujer-cisne, y luego la fascinación provocativa y magnética de Odile. El contraste de los dos actos blancos frente al virtuosismo de la más alta técnica académica del tercer acto, es la característica del ballet. El doble papel de Odette-Odile ha sido generalmente interpretado por la misma bailarina debido a que el libreto exige gran parecido físico entre ambas mujeres. Pierina Legnani incluyó en el tercer acto los 32 "fouettés"; giro que las bailarinas rusas no habían podido lograr. Era un secreto aprendido por la Legnani en sus clases en Italia, y que no tenía ningún interés en divulgar. Hasta que Matilde Kchessinska descubrió que para girar sin perder el equilibrio había que fija la vista en un solo punto durante cada uno de los giros, y así fue dominado el ";fouetté". Se dice que la Kchessinska eligió como punto fijo las medallas que colgaban del pecho de un barón que se sentaba siempre en la misma butaca. Después de Pierina Legnani sólo las bailarinas dotadas de una gran personalidad y de un amplio registro técnico interpretativo han podido afrontar con éxito este difícil papel.

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