La Cenicienta


Acto I


Las dos Hermanastras  de la Cenicienta están ocupadas bordando el chal que usarán esa noche en el Baile de Palacio. El Padre está también en el cuarto y las Hermanastras lo molestan sin piedad, cuando  Cenicienta entra y las detiene. Ellas se dirigen a Cenicienta y furiosamente le ordenan limpiar la cocina. Las Hermanastras sacan al Padre del cuarto. Cenicienta comienza a barrer, tomando, luego, el retrato de su difunta Madre de un lugar donde lo esconde, y lo contempla largamente. Su Pdre regresa y, vencido por el remordimiento, ve el notable parecido entre Cenicienta y su primera esposa. Su hija lo trta con cariño cuando son sorprendidos por las Hermanastras, quienes los separan y le quitan el retrato. De pronto la puerta se abre y entra una vieja pidiendo limosna. Las Hermanastras le entregan el retrato de la Madre de Cenicienta para no verlo más, pero la pordiosera nota el parecido con Cenicienta y se lo da. Entonces, Cenicienta le ofrece a la vieja un poco de pan , el que acepta y parte.


Una Modista y Un Peluquero llegan para preparar a las Hermanastras para el baile, seguidos por un Maestro de Baile, quien intenta la tarea imposible de enseñarles los pasos de danza.


Todos se van , menos Cenicienta, quien trata de pasar su soledad pretendiendo que la escoba es su compañero de baile.

El ontento es demasiado y rompe  llorar.

En ese momento la pordiosera regresa y se convierte en una hermosa Hada Madrina, quien transforma la cocina en un bosque.


El Hada Madrina le  pide a Cenicienta que encuentre una calabaza y cuatro ratones.

A la Cenicienta le entrga un para de zapatillas de cristal. Las Hadas de Primavera, Verano, Otoño e Invierno bailan para ella, cambiando las estaciones al mismo tiempo. Los harapos de la Cenicienta se transforman en un bello traje, pero el Hada Madrina le advierte que a la media noche todo volverá a ser como antes.


El Hada transforma la calabaza y los ratones en un carruaje y los caballos y Cenicienta parte con ellos al baile, como una Princesa.


Acto II


En el jardín del Palacio un Bufón le da la bienvenida a los invitados. Entra el Príncipe y saluda a todos, luego invita, galantemente, a cada una de las Hermanastras a bailar con él. En ese instante el baile es interrumpido por la llegada de la Cenicienta en su carruaje, y el Príncipe se enamora de ella en el acto. Los huéspedes son invitados con naranjas- la fruta más preciada de la región- y cuando una de las Hermanastras queda sin la suya. Cenicienta le entrega l suya.


Mientras el Príncipe y Cenicienta están bailando juntos, el reloj hace sonar la medianoche. El vestido de Cencienta vuelve a ser harapos y ella huye del salón.

El Príncipe no puede retenerla, pero encuentra una zapatilla de cristal que ella  perdió al huir.


Acto III


Nuevamente en la cocina de la Cenicienta, ella recuerda el baile como si fuera un sueño, con la otra zapatilla de cristal en el bolsillo. Rápidamente se esconde mientras las Hermanastras regresan mostrando orgullosamente los naranjos que les entregó el Príncipe. El Bufón de la corte parece, anunciando la llegada del Príncipe y cortesanos, buscando a la propietaria de la zapatilla de cristal.


Cada una de la Hermanastras trata infructuosamente de calzar sus enormes pies en la pequeña zapatilla, pero cuando el Príncipe ve a la Cenicienta tímidamente junto a la chimeneapide que también se la pruebe.Cuando se dispone a hacerlo cae la otra zapatilla de un bolsilo. El Príncipe se regocija y , a pesaer de la apariencia de sus ropas, le pide a Cenicienta que se case con él. Las Hermanastras arrepentidas, le piden perdón a Cenicienta y aparecen el Hada Madrina y las Hadas de las Estaciones.


El Príncipe le devuelve las zapatillas de cristal al Hada Madrina y la cocina se transforma mágicamente. Cenicienta y el Príncipe bailan un romántico"pas de deux". Los invitados aclaman a la nueva Princesa en su matrimonio.

© bibliodanza- ciudaddeladanza