El Flamenco por etapas. 3ª y 4ª Etapa


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Ballet Flamenco Tercera Etapa  Resumen de la tercera etapa   Ballet Flamenco Cuarta y ultima etapa


BALLET FLAMENCO 3

 



A medida que pasan los años, se va empobreciendo la calidad de las coreografías que parecen salidas de laboratorio, lo mismo que los bailarines parecen hechos en serie. Se amaneran las formas. El ballet flamenco decae. A partir de ese evidente deterioro, va a surgir una tercera forma de hacer ballet flamenco, con aportaciones tan atrevidas que será difícil diferenciar si realmente se trata de evolución o es únicamente teatro flamenco o lo que se representa deja ya de serlo. En esto se acerca a la corriente mundial de hacer espectáculos en que se funde teatro, danza, luz, color, sonido y otros elementos con un mismo valor artístico indefinible. Antonio Gades es el primero de la trilogía vanguardista. En 1963, forma su primera compañía con el nombre de Compañía de Baile Español de Antonio Gades, que mantiene hasta 1974, en la línea clásico-flamenca de la época anterior en que se formó. Es en 1974, cuando presenta en el Festival Internacional de Danza, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, un ballet titulado Crónica del suceso de Bodas de Sangre, inspirado en la obra "Bodas de Sangre" de Federico García Lorca. El ballet se dividía en seis escenas. Aquí Gades se presenta como un creador de formas nuevas. Desaparecen los faralaes y el traje corto en desuso, para mostrar a unos bailarines, hombres de pueblo, con trajes de pana, camisa y chaleco y ellas con sus delantales de faena. Una austeridad espartana en los decorados, como reacción al lujo anterior, y un respeto en todos los detalles a la obra de García Lorca son las notas más significativas de la concepción de la obra. En cuanto a la técnica, conjunta perfectamente, bailarín-actor, maneja con desenvoltura la evolución de masas por el escenario y, a veces tiene chispazos ingeniosos. En la escena de la lucha al "rallenti", Gades se ha basado en otra coreografía extranjera, pero le ha dado el sello de las peleas navajeras del bandolerismo español. Bodas de Sangre marca un hito en la historia del ballet flamenco, cambiando el clasicismo anterior por un expresionismo de lo cotidiano que ya es una revolución en el hacer de este estilo. En 1983, presenta "Carmen" de Bizet, con una segunda compañía a la que llama Ballet de Antonio Gades, obra basada en la novela de Próspero Merimée. Es una versión completamente nueva con respecto a la clásica de Zizi Jeanmarie y Roland Petit y tantas otras. Tiene perspectiva contemporánea, sin respetar, como hizo en Bodas de Sangre, la intención del autor. La escenografía, es prácticamente inexistente, la luz difusa, diluye los contornos. El vestuario supera en una generación al de Bodas de Sangre. Vaqueros y camisetas en ellos, mallas y maillots en ellas. Lo único que conserva, por necesidad, son las faldas de vuelo pero las acorta. Es un mundo de hoy con un baile de ayer. La coreografía pertenece a la ya superada danza clásica moderna, sobre todo en los "pasos a dos" con Cristina Hoyos. Eso sí, Gades le imprime un sello flamenco en posturas cuajadas al cabo de muchos años de repetirlas.   (arriba)

Mario Maya representa un avance aún mayor que Gades en esta etapa contemporánea. Sus obras ofrecen novedades que están en el límite de lo que se entiende por ballet flamenco, y tanto es así que él mismo llama a su espectáculo, creado en 1974, Teatro Gitano Andaluz. No importa cómo lo llame, ni que pretenda, pues a pesar de todo intento de ruptura, por suerte todavía se está bailando un excelente ballet flamenco contemporáneo, con fusión del flamenco puro y elementos de expresión corporal. Mario Maya tiene otras dos obras similares: Camelamos Naquerar (queremos hablar), que estrena en 1976, en la Universidad de Granada, y "¡Ay jondo!", estrenada en 1977. Los textos son de dos granadinos: José Heredia Maya y Juan de Loxa, respectivamente. El tema es el típico del momento; espectáculo de denuncia, sobre la marginación de los gitanos. A parte de la sinceridad con que está concebido, realmente es un tema muy bailable, lo mismo que los de García Lorca, de los que Mario Maya hará un tercer ballet gitano, "Amargo", que estrena el 20 de mayo de 1986. Toda su obra mantiene una unidad. Sobriedad, escenarios oscuros que transcurren la mayor parte del tiempo entre el negro, gris y rojo, vestuario informal, salvo las faldas de vuelo de las bailaoras. Simplicidad en la puesta de escena del argumento. El tema es contado en voz en "off", cantado en coro, o recitado, pero el baile no trata de interpretarlo. La música vuelve a ser de guitarra en su versión moderna. El número de bailarines se reduce de tal manera ene l espectáculo, que ya no se puede hablar de compañía, sino de grupo, y está compuesto en su mayoría por gitanos. Mario Maya es un bailarín excepcional que por sí mismo justifica el resto de la obra.


José Granero tiene una dilatada obra coreográfica que culmina, situándole al más alto nivel creador, en "Medea". Sin embargo, esta obra plantea la duda de si encasillarla o no en nuestro ballet flamenco. "Medea" se estrena en el Teatro de la Zarzuela, el 13 de julio de 1984, por el Ballet Nacional Español y como artista invitada Manuela Vargas. El texto es de Miguel Narros, sobre la tragedia griega de Eurípides del mismo nombre. La música a guitarra compuesta por Manolo Sanlucar. La coreografía contiene el dificilísimo maridaje de dos acciones opuestas en un mismo cuadro escénico. Por un lado, la acción teatral dramática de Manuela Vargas, con un expresionismo violento de dolor y venganza sin apenas un rasgo de baile, y por otro, la escena tranquila, festiva del costumbrismo andaluz, con su obligado baile flamenco. Granero lo resuelve sabiamente situando la acción en dos planos lejanos uy a distinto nivel. La guitarra de Manolo Sanlucar une y da el toque de atención sobre donde se desarrolla la acción más destacada y lo hace por medio de variaciones melódicas que introduce en su momento oportuno. Sólo en el desenlace, donde se funde todos los bailarines en una misma acción, el zapateado violento de Jasón se eleva como elemento flamenco expresivo básico, por encima de cualquier otra forma, siendo el último ejemplo de ballet flamenco que se ha producido en esta tercera etapa, a partir de la cual el flamenco escénico posiblemente irá por otros derroteros. "La Petenera", estrenada el 10 de julio de 1986, es una réplica de "Medea", pero ya el cante puro flamenco y la excesiva acción teatral sin avisos de flamenco, se aparta definitivamente de este estilo, y lo mismo sucede con "Las furias", con reminiscencias orientales en el baile de Carmen Cortés.

Otros coreógrafos del momento son: José Antonio, que monta "Con mi soledad", "Variaciones flamencas" y crea su ballet "Siluetas". En 1975, es invitado por el Teatro Comunale de Bolonia (Italia), para coreografía "Carmen".

Goyo Montero coreografía, en el año 1985, el "Homenaje a Federico", que es una versión de "Yerma", con música de Emilio de Diego, "Desenlace", en flamenco muy estilizado, no argumental.



Rafael Aguilar monta "El Rango", de coros gregorianos y guitarra flamenca.

Resumen de esta tercera etapa:

1. No se crean muchas coreografías.

2. A la técnica utilizada anteriormente se le añade la expresión corporal

3. Los temas son, en su mayoría, socio-políticos de denuncia.

4. Se interpreta mayoritariamente a García Lorca, quedando Falla en lugar secundario.

5. Vuelve la guitarra, bien en compañía de orquesta o sola.

6. Las compañías suelen ser pequeñas y la escenografía sencilla. Predominan fondos oscuros y escenario nebuloso.

7. Hay mayor libertad para combinar toda clase de elementos dancístico, escenográficos, de luz, temática y sonido, diluyendo lo que era ballet en otra esperanzadora forma flamenca.    (arriba)



BALLET FLAMENCO 4   (arriba)

Los últimos años... de los ochenta se mantienen como la etapa anterior, los ballets comienza con una etapa de giras internacionales como en sus años de oro. El Ballet Nacional de España es dirigido por Antonio Gades y más tarde por José Antonio, restituyendo éste un repertorio muy diferente a su anterior director, se vuelve a tener una idea de ballet español más clásico que flamenco.

A primeros de los 90 se produce una crisis en la formación de compañías, estas reciben una gran competencia del Ballet Nacional, en el que se concentra la mayoría de las figuras del baile de la actualidad. El Ballet Nacional se convierte en escuela y espejo para el resto de las compañías que ante una poca demanda de los teatros y del público se ven limitadas a giras pequeñas y pocas producciones. Pero durará poco tiempo; una crisis interna en el Ballet Nacional hace que muchos bailarines importantes escapen de él y busquen otros caminos individuales o colectivos. También la pareja Antonio Gades-Cristina Hoyos se separan, formando compañías independientes y produciéndose con la de esta última un hecho insólito, presentarse por primera vez un ballet flamenco en la Opera de París, actividad de este teatro vetada por Nureyev. Más tarde formará otros espectáculos coreografiados por Manolo Marín "Yerma", "Arza y toma".

1992 es el año de grandes eventos en nuestro país, también el empujón de la danza española hacia una nueva etapa de oro. Las fronteras se abren más y mejor; Japón se convierte en uno de los países de mayor consumo de flamenco.   (arriba)

Nuevas figuras del baile hacen su aparición:


Javier La Torre; recién salido del Ballet Nacional gana el Concurso Nacional de Córdoba, y se hace un


hueco entre los veteranos; más adelante forma compañías en Córdoba, donde se establece, creando entre otras "Mujeres de Alba", inspirada en la obra lorquiana de "La Casa de Bernarda Alba", o "La Fuerza del Destino" en la que aparecen temas sociales de actualidad, la drogadicción.

 

Joaquín Cortés, también sale del Ballet Nacional, durante mucho tiempo había permanecido en él como un niño prodigio; y así es. A pesar de su juventud, es en la actualidad uno de los máximos exponentes de esta última etapa del Ballet Flamenco. En el poco tiempo que lleva con su compañía ha presentado al mundo "Pasión Gitana" y "Soul"; obras en las que se funde la más pura danza clásica y contemporánea con el baile flamenco, y no sólo en lo referente a la danza sino también en la música, utilizando un acompañamiento de música-fusion, ritmo cubanos, afroamericanos u orientales.  

 

Antonio Canales, forma compañía, la otra cara de la moneda. Su ballet presenta unos espectáculos don del flamenco deja a un lado la línea clasicista, en cuanto a téc


nica, acercándose más al impresionismo y a la expresión corporal, un baile con expresión dramática y muy gitano. Forma pareja, en un principio con Sara Varas, la cual más tarde formará compañía propia.  

Mario Maya tras un descanso, reaparece con una nueva versión, siguiendo su estilo, del "Amor Brujo".

José Antonio, después de salir del Ballet Nacional como director, forma compañía propia, presentando junto con Távora "Cachorro" protagonizado por él mismo y Manuel Vargas, también "Carmen"; en ambas se presenta una puesta en escena de gran espectacularidad y nuevos sonidos, en esta ocasión las tradicionales "marchas de Semana Santa".

Aída Gómez, se convierte en directora del Ballet Nacional, tras recoger numerosísimos premios de talla internacional; abriendo las puertas del ballet a numerosos coreógrafos (Javier La Torre, Canales, Granero), enriqueciendo así el repertorio de una compañía nacional que vuelve a tomar una fuerza importantísima dentro del Ballet Flamenco.

... sin embargo, "en to los laos se cuecen habas........" VER NOTICIAS y te enterarás.

FIN

Algunas Fuentes: Diccionario Enciclopédico del Flamenco.

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